Mis bebés estrella


Los bebés estrella son aquellos hijos que no llegaron a nacer, los que se fueron al cielo desde el vientre materno.

Escribo este blog para contar desde mi experiencia, los sentimientos de una madre al afrontar la pérdida de un embarazo.

Éste es mi rincón de desahogo para superar el duelo.



4 nov. 2013

El libro "La cuna vacía"

Me he comprado el libro de La Cuna Vacía, he visto que muchas mamás que han pasado y están pasando por lo mismo lo han leído, y les ha servido de mucha ayuda. Yo no sé por dónde cogerlo, hay una parte un tanto teórica que me lía bastante, me cuesta entender los términos. Y otra parte demasiado sentida, con extractos del foro Superando un Aborto, y no puedo terminar de leer ni un solo relato porque me echo a llorar. Todo está muy reciente. Creo que no estoy preparada todavía para leer este libro, creo que debo darme un poco de tiempo para aceptar lo que ha pasado. Pero le daré una oportunidad en unas semanas o en unos meses, confío en que merecerá la pena.

31 oct. 2013

Papá en duelo

No sé cómo ayudar a mi chico, no puedo hablar del tema del aborto, y sé que él no para de darle vueltas pero no quiere ni que se saque el tema en casa. El caso es que luego se mete en una habitación a hablar por el móvil y le oigo que le está contando a algún amigo con todo detalle todo lo que ha ocurrido y lo mal que lo estoy pasando yo. Necesito hablar, necesito desahogarme, y necesito hacerlo con mi chico, porque él es parte de todo esto. No quiero hablarlo con terceras personas, aunque sé que me aprecian, y me apoyan. Necesito hacerlo con él, y parece que hay un muro que nos impide hablar del tema. Él no quiere hablar del tema conmigo. Imagino que necesita tiempo, para aceptarlo, para coger fuerzas, para entender lo que ha pasado. Pero y lo que yo necesito ¿qué?

28 oct. 2013

Vuelta a la rutina

No, no estoy bien, me he engañado. Llevo 5 días engañándome a mí misma y engañando a los demás. No estoy bien, estoy triste, muy triste. Pensé que retomar la normalidad cuanto antes sería bueno. Pensé que no cogerme ni un sólo día de baja sería bueno. Pensé que mantener la mente ocupada en el trabajo, sería bueno. Pero no lo es.

Porque no duermo, no descanso. Porque no rindo. Porque a la gente de la oficina no le interesa si estoy mal. Porque no lo saben. No saben que he perdido mi cuarto bebé. No interesa. ¿Para qué lo voy a contar? Para dar lástima? Para que no sepan qué decir? Aquí se viene a trabajar, no a contar las penas. Así que me encierro en el baño porque no estoy bien, porque cuando suena el teléfono de mi mesa temo que no me salga la voz, porque a veces me cuesta hablar. Y me siento culpable.

No lo estoy haciendo bien. Y estoy deseando salir del trabajo para recoger a mi hijo de la guardería y comerle a besos, pero él nota que estoy triste, y me pregunta si estoy malita. Y me siento más culpable todavía.

Llevamos más de año y medio buscando un hermanito para él. Año y medio y 3 abortos. He estado ocupada en cuidarme, en no hacer esfuerzos, en hacerme revisiones. Tengo la sensación de que he estado meses y meses empeñada en un sueño que no se está cumpliendo, y he dejado de lado a lo que más quiero. Tengo la sensación de que no le he dado todo lo que se merece, por estar pensando en otro futuro bebé que no llega, por hacer planes tan a largo plazo.

No he vivido el día a día, no le he hecho cosquillas, no le he podido coger, no he podido tirarme al suelo con él para jugar, por no hacer ningún esfuerzo. Y ha sido en vano. Me lo he perdido. Me he perdido disfrutar al máximo dia a día con mi hijo por un sueño que no ha llegado. Y él no se lo merece. Y me siento más culpable.

Y ese mismo sentimiento de culpa es que el me hace ponerme las pilas, y hacerle cosquillas, y hacerle reir, y tirarme al suelo a jugar con él, y cogerle y achucharle en brazos. Porque él se lo merece. Porque él lo es todo.

27 oct. 2013

¿Qué es un legrado?

En cirugía, el legrado o curetaje consiste en el uso de una legra o cureta para eliminar tejido del útero mediante raspado o cucharillado. Puede utilizarse para obtener una biopsia de una masa para determinar si es un granuloma, neoplasia, u otra clase de tumor. Puede utilizarse también paliativamente para reducir masas; en muchos lugares también se sigue usando para realizar un aborto quirúrgico dentro de los primeros tres meses o como tratamiento tras un aborto espontáneo (en algunos lugares estas dos últimas intervenciones se llevan a cabo con el uso de fármacos específicos). Suele formar parte de la operación denominada dilatación y curetaje, y a menudo se usa como término equivalente de dicha operación. En ginecología, la dilatación y legrado (D y L) es un procedimiento que se realiza a ciegas y en el que, tras la dilatación del canal cervical con un espéculo, se procede a la limpieza de la cavidad uterina. Luego se extrae el tejido endometrial para su examen. Este procedimiento debe realizarse en hospitales o clínicas y requiere anestesia local o general (según las condiciones particulares de cada caso).

Indicaciones de legrado

Diagnóstico de cáncer uterino, extracción de tejidos tras un aborto espontáneo, tratamiento de sangrados menstruales abundantes, investigación de infertilidad, tratamiento de sangrados profusos o irregulares, poliposis endometrial, engrosamiento uterino, dispositivos intrauterinos incrustados, sangrados post-menopáusicos, sangrados anormales durante terapia de reemplazo hormonal.

Riesgos asociados

Los riesgos asociados al legrado incluyen la evacuación incompleta de productos de la concepción, la perforación del útero, los daños al endometrio, las adhesiones intrauterinas o síndrome de Asherman, los daños al cérvix, las infecciones del útero o de la zona pélvica y las hemorragias. Además, entraña los riesgos habitualmente asociados con toda operaciones quirúrgicas y el uso de anestesia general.

Recomendaciones tras Legrado

1. Debe salir del Hospital con un acompañante y no se debe conducir algun vehículo.
2. Repose en cama o tumbona al menos 24 horas tras la intervención.
3. Puede levantarse para comer o ir al aseo. Si desea ducharse hágalo acompañada.
4. Es normal un flujo oscuro, similar al de la menstruación (regla), intermitente o constante durante un par de semanas. Algunas mujeres no sangran casi nada; otras tienen "retortijones" y eliminas algunos coágulos en los primeros días tras la intervención. Ambas cosas son normales, siempre que no superen lo que habitualmente se sangra con una regla normal.
5. Use compresas externas durante los tres primeros días y después protección (salvaslips) si lo precisa: evite usar tampones.
6. Su primer periodo menstrual puede producirse al cabo de 2 -6 semanas. Consulte a su médico si tarda más de 6 semanas.
7. Puede mantener relaciones sexuales desde que lo desee; pero no el coito hasta 3 semanas después de la intervención.
8. Si tiene dolor en el hipogastrio (bajo vientre), similar a una regla, puede tomarse un analgésico corriente (paracetamol, nolotil, buscapina...) con un poco de líquido.
9. Entregue a su médico de cabecera el informe de alta que se le entrega.
10. Póngase en contacto con su Centro de Salud en caso de:
   • Sangrado mayor que una regla, de forma persistente
   • Dolor en hipogastrio que no cede con analgésicos habituales
   • Flujo de mal olor
   • Fiebre
11. El material que se extrae con el legrado (tejidos) se envía para estudio anatomopatológico. Si el resultado no revela alteraciones significativas este informe se archiva en su historia. En caso contrario se le citará desde el Hospital.

26 oct. 2013

¿Qué es un aborto diferido?

Aborto diferido o retenido: cuando muere el embrión pero la mujer no logra eliminar el saco gestacional durante varias semanas o incluso meses. Ocurre normalmente entre las semanas 8 y 12, desaparecen poco a poco los síntomas de embarazo, el útero deja de crecer y las pruebas de embarazo se vuelven negativas aproximadamente 10 días después de la muerte fetal. Requiere tratamiento (legrado) para eliminar el contenido del útero.

Mi experiencia de legrado

Tenía el volante para ingresar a las 9 en ayunas, pero la lluvia y los atascos de Madrid hacen que lleguemos al hospital a casi una hora más tarde. El día amaneció gris, y el cielo lloraba. Así estaba yo también.

Al llegar al hospital, unas preguntas de rigor para completar el historial, un electro para comprobar que todo estaba bien, y una analítica. Me dan un camisón y me piden que espere en un habitación.

Llega la ginecóloga y me coloca unas pastillas en la vagina para empezar la dilatación. Tengo que dilatar para poder colocar más tarde el aparato para hacer el legrado. Y hasta dentro de dos horas no bajaremos al quirófano.

Dos horas que al final fueron 4. 4 horas de espera que dieron para mucho y para nada a la vez. Esperar con mi padre y mi marido en la sala. Los tres, en silencio o con conversaciones que no iban a ningún sitio. "Parece que ha dejado de llover..."

Estamos cansados, el día anterior fue duro, sobretodo la noche. Pero no podemos dormir ninguno. Sólo esperamos. Abrimos la puerta de la habitación y no soy la única que espera para un legrado. Al otro lado del pasillo, un marido camina nervioso y habla con las enfermeras... ¿cuánto tiempo queda?

Al final a eso de las 3 de la tarde viene un celador a buscarme, y me baja a quirófano. Llegamos. Hace frío. Y un montón de gente me recibe. "¿Qué tal cariño? ¿Cómo estás? Soy la ginecóloga" Y me dice su apellido. Y me echo a llorar.

Le explico que ella era una de las ginecólogas que me habían recomendado para que llevara mi embarazo, y mira en qué situación la conozco... Pero ella me tranquiliza, y me pide que piense en algo bonito, me pregunta por mi hijo. Me van a dormir. Y duermo.

Despierto 15 minuntos después. Sólo 15 minutos. Ya ha pasado todo. Y despierto llorando, igual que me dormí. Tengo frio. Hace frio. Y me colocan una manta para entrar en calor.

Media hora después entra mi marido a la sala de recuperación y me dan una botella de agua para hidratarme. Estoy triste, y él también. Pero estamos juntos y es lo importante.

Un ratito después cuando ya me encuentro mejor, voy a lavarme y a vestirme. Me entregan el informe y me dan algunas recomendaciones. Y nos vamos a casa. Me voy a casa, vacía.

25 oct. 2013

Mi noche de duelo

Esta tarde me he enterado de que el embarazo se ha parado, su corazón dejó de latir en la semana 7+5, la fatídica semana 7+5. A punto de cumplir las 8 semanas de embarazo, y el corazón se ha vuelto a parar. Otra vez más, por tercera vez ya.

Sé que mañana va a ser un día duro, me harán un legrado, pero cuando me voy a la cama no sé todavía que la noche va a ser peor aún. Intento dormir, necesito descansar, pero a la hora despierto llorando, sé que es una batalla perdida, sé que no hay nada que hacer, pero no puedo parar de llorar. Mi bebé se ha vuelto a ir.

Intento pensar en positivo, pero ya no hay nada a lo que agarrarme y decido yo sola que no volveré a intentar el embarazo nunca más. Decido yo sola que mañana cuando entre en el hospital pediré que me hagan una ligadura de trompas, no valgo para tener más hijos. Decido yo sola que es el momento de parar de hacerme daño, y de hacérselo a los demás.

Me pregunto una y otra vez qué he hecho tan horrible para merecer esta tortura, ¿por qué la vida me está tratando así?... pero no encuentro respuesta posible. Y después de minutos y minutos, me contesto a mi misma "Estas cosas pasan". Esa respuesta que la gente me dio una y otra vez después de las otras pérdidas, esa respuesta que yo no entendía, ahora es mi único consuelo, porque no entiendo lo que está ocurriendo.

Termino sentada en la cama, acariciándome la barriga, despidiéndome de mi nuevo bebé estrella; y pidiéndole que me dé fuerzas para superar su propia pérdida. Hasta siempre, mi bebé.

24 oct. 2013

Nuestra cuarta estrella

Después de todas las pruebas de fertilidad que nos hicieron en Julio, y habiendo esperado una regla; tal y como nos habían recomendado los médicos. Nos ponemos manos a la obra y nos quedamos embarazados a la primera.

En septiembre tengo la falta y pido cita con el ginecólogo, todo va bien, más o menos de 6 semanas y ya tiene latido. Me recomiendan reposo relativo, no tener relacciones sexuales, no coger peso, y empezar a ponerme 600 de progesterona (2 pastillas de 100 cada 8 horas) via vaginal, además de tomar Adiro 100 y las vitaminas prenatales Natalben Supra

Empiezo a notar las primeras nauseas y pasadas un par de semanas noto como el vientre empieza a hincharse por las tardes... ¡bien! esto es síntoma de que va todo viento en popa.

Un día encuetro una manchita de sangre en mi ropa interior y se me viene todo encima, nos acercamos a urgencias y me dicen que puede ser un resto de la regla anterior o bien que sin darme cuenta me haya arañado con alguna uña al colocarme la progesterona. Nos mandan a casa, ya que el embrión late con fuerza y todo está bien.

A los diez días tengo de nuevo cita con la ginecóloga, más o menos estaré de unas 9 semanas, pero me lo confirmarán en la ecografía. Pero ese mismo día al levantarme y colocarme la progesterona vuelvo a manchar, esta vez un flujo rosita y mancho así toda la mañana. Decido irme del trabajo a casa para descansar y hacer todo el reposo posible hasta la ecografía por la tarde.

Al llegar a la consulta le comento a la ginecóloga que llevo manchando desde por la mañana, no mucho pero me preocupa, y me pide que suba a la camilla. Me coloca el ecógrafo y me confirma que el embrión no tiene latido.

No tiene latido... No tiene latido... Mi marido se levanta de la silla y al ver mi expresión le cambia la cara. Hemos vuelto a perder. Otra vez más. Hemos vuelto a perder. Y ya van 4...

Le pregunto a la doctora si se sabe cuándo ha dejado de latir, y me confirma que en la semana 7+5. Otra vez justo antes de hacer las 8 semanas. Otra vez más en la misma fecha. Me pide que vuelva a vestirme y me explica lo que vamos a hacer.

Me dice que se trata de un aborto diferido, ya que paró hace días y todavía no he empezado a expulsarlo. El procedimiento a seguir es eliminarlo con un legrado. Como la hemorragia no es excesiva, me pide que vaya a casa, haga reposo para evitar que vaya a más el sangrado y me da un volante para ingresar al día siguiente para un legrado. ¿Un legrado? Había oido hablar de eso, pero en los 3 abortos anteriores no me lo tuvieron que hacer y no sé exactamente en qué consiste.

Me lo explica un poco por encima. Creo que no quiere entrar en detalles debido a mi estado de nervios. Me pide que deje te tomar la progesterona, el adiro y el natalben... Me explica que quizá la progesterona ha hecho que aunque el embarazo se haya parado, no lo he expulsado como las anteriores veces. Y vuelve a insistir que no tome adiro ya que puede causarme hemorragias.

Y nos marchamos a casa... Nada más salir de la consulta llamamos a casa, nuestra familia estaba pendiente de que todo fuera bien. Todos esparábamos que iba a ir bien. Pero no ha sido así. Una vez más, no ha ido bien.

5 oct. 2013

El hermanito está en la barriga de mamá

Muchas veces he pensado que estamos confundiendo a nuestro hijo Andrés.

Empezamos a buscar un hermanito cuando cumplió el año, y enseguida que conseguimos el embarazo empezamos a hablarle de su hermanito. Cierto es que cuando Andrés tenía año y poco no llegaba a entender del todo lo que era la figura del hermanito pequeño. Y él se limitaba a decir: "Mamá-bebé"

Después del primer aborto, dejamos de atenderle cuando hacía esa frase, o le decíamos que el bebé se había marchado, claro que si para él era complicado entender que había un bebé, más complicado era entender que ya de repente no estaba. Poco a poco se olvidó.

Conseguimos otro embarazo y vuelta a empezar... el hermanito aquí, mira la barriga de mamá, ¿le vas a dejar tus juguetes? ¿vas a ayudar con el biberón? y de nuevo, otro aborto; éste ya cuando Andrés tenía 26 meses.

Volvemos a conseguir otro embarazo... ahora pienso ¿irá este bien? o ¿terminaré liando a mi hijo otra vez con ahora está, ahora no está? Es muy difícil hacerle ver a un niño tan pequeño lo que ocurre, y más cuando a nosotros mismos nos cuesta aceptarlo.

En un primer momento pensé en no decirle nada del hermanito en camino, pero claro, era ya mi quinto embarazo, y debía cuidarme todo lo posible, me han recomendado no coger peso, no hacer ejercicio, como mínimo hasta el primer trimestre... Asi que le explicamos a nuestro peque de ya casi 30 meses, que mamá tiene pupa en la tripa, que hay un bebé, y que no puede cogerte en brazos...

Bonita forma de decirle a mi hijo: "Ahora está tu hermanito aquí, asi que mamá no te puede hacer tantos mimos (o de la misma forma), como lo hacía antes..." Me sentía fatal...

Pero a él le gusta la idea del hermanito pequeño, no sé si porque para él lleva la tira de tiempo dentro de la barriga de mamá y no termina de nacer (desde la  primera vez que se lo dijimos ha pasado más de un año...) Incluso le pone nombre, si es niño se va a llamar Roberto. ¡Pues peor me sentía yo! ¿Y qué pasa si sale mal otra vez?

No paro de darle vueltas a esto. Menudo lio le estamos formando.

1 oct. 2013

Comentarios que ¿ayudan?

"Estas cosas pasan"

"¿Por qué no esperáis un poco más antes de intentarlo de nuevo?"

"Yo conozco a una chica que tuvo 8 abortos y al final no lo consiguió"

"A ver si es que tu marido no vale para tener hijos"

"En medicina no está todo estudiado"

"Cruza las piernas cuando te sientes, ya verás como así no sangras"

"Eres primeriza y no tienes ni idea"

"No te preocupes, todavía eres joven"

"Bueno, por lo menos te quedas embarazada"

1 sept. 2013

15 ago. 2013

¿Que es una histerosalpingografía?

La histerosalpingografía es una radiografía especial en la que se usa un tinte para observar el útero (matriz) y las trompas de Falopio.

Forma en que se realiza el examen

El examen se hace en una sala de radiología. Usted se acostará sobre una mesa debajo de una máquina de rayos X y colocará los pies en los estribos, como durante un examen pélvico. Luego, se le introduce un instrumento llamado espéculo en la vagina. Después de limpiar el cuello uterino, el médico pasa una sonda (catéter) delgada a través de éste. Un tinte, llamado medio de contraste, fluye a través de esta sonda, llenando el útero y las trompas de Falopio. Se toman radiografías. El medio de contraste hace que estas áreas sean más fáciles de ver en las radiografías.

Preparación para el examen

El médico puede darle antibióticos para tomar antes y después del examen, lo cual ayuda a prevenir infecciones. También le pueden dar medicamentos para ayudarle a relajarse el día del procedimiento. Con frecuencia, el examen se programará unos días o una semana siguiente al comienzo del período con el fin de garantizar que usted no esté embarazada. Hacer esto en ese momento también reduce el riesgo de infección. Coméntele al médico o al personal de enfermería si ha tenido una reacción alérgica al medio de contraste antes. Usted puede comer y beber normalmente antes del examen.

Lo que se siente durante el examen

Se puede sentir algo de molestia cuando se introduce el espéculo dentro de la vagina. Esto es similar a un examen pélvico con una citología vaginal. Algunas mujeres presentan cólicos durante o después del examen, similares a los que se sienten durante su período. Se puede sentir algo de dolor si el medio de contraste se escapa de las trompas o si éstas bloqueadas.

Razones por las que se realiza el examen

Este examen se hace para ver si hay obstrucciones en las trompas de Falopio u otro problema en el útero y las trompas. Con frecuencia, se hace como parte de una evaluación de infertilidad. También se puede hacer después de una ligadura de trompas para confirmar que éstas estén completamente bloqueadas.

Valores normales

Un resultado normal significa que todo luce normal y que no hay anomalías. Nota: los rangos de los valores normales pueden variar ligeramente entre diferentes laboratorios. Hable con el médico acerca del significado de los resultados específicos de su examen.

Significado de los resultados anormales

Los resultados anormales pueden deberse a:
•Trastornos del desarrollo de estructuras del útero o de las trompas de Falopio
•Tejido cicatricial (adherencias) en el útero o las trompas
•Obstrucción de las trompas de Falopio
•Presencia de cuerpos extraños
•Tumores o pólipos uterinos

Riesgos

•Reacción alérgica al medio de contraste
•Infección del endometrio (endometritis)
•Infección de las trompas de Falopio (salpingitis)
•Perforación (hacer un agujero) del útero

Consideraciones

Este examen no debe realizarse si usted tiene enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) o si está experimentando sangrado vaginal inexplicable. Después del examen, infórmele al médico inmediatamente acerca de cualquier signo o síntoma de infección, como flujo vaginal maloliente, dolor o fiebre

1 ago. 2013

Pruebas de fertilidad

Después de pasar por dos abortos naturales consecutivos, nos dieron la pauta para hacernos las correspondientes pruebas de fertilidad.

Seminograma de mi marido.

Cariotipo en sangre de mi marido y mío.

Factor XII en sangre.

Analítica de sangre completa.

Analítica especifica de trombofilias.

Histerosalpingografía (Prueba de las trompas).

Todo estaba bien, entonces ¿qué está fallando? Nos animamos de nuevo a buscar, no sin antes pedir un tratamiento profiláctico, para evitar un nuevo aborto. Y me recetan Progesterona y Adiro.

20 jul. 2013

Tipos de aborto

Amenaza de aborto

Una amenaza de aborto supone el riesgo padecer una pérdida del embarazo. Una metrorragia (hemorragia vaginal no procedente del ciclo menstrual) en el primer trimestre de gestación es una amenaza de aborto hasta que no se demuestre lo contrario. El test de embarazo es positivo. Hay sangrado ligero o moderado, contracciones uterinas, más o menos dolorosas o ambos síntomas a la vez. En caso de sangrado vaginal en el embarazo hay que acudir inmediatamente al médico quien realizará una ecografía para comprobar la vitalidad del feto, el estado del cuello uterino (si está abierto o cerrado) y si es la primera ecografía, verificar la ubicación y desarrollo del feto en el útero para descartar anomalías como una embarazo ectópico, un embarazo molar, etc. Ante una amenaza de aborto, el médico suele recomendar reposo absoluto para intentar retener el embrión, aunque no está del todo comprobada su eficacia, y no mantener relaciones sexuales.

Aborto incipiente

Cuando el cuello del útero está entreabierto es una señal de que el aborto se está iniciando.

Aborto en curso inevitable o inminente

Cuando el cuello uterino está abierto y se ha iniciado el paso del feto. Es cualquier de estos dos casos el sangrado vaginal y los dolores de las contracciones uterinas se acentúan, lo cual indica que el cuello del útero se está dilatando.

Aborto completo o consumado

Cuando después de la muerte fetal todos los productos de la concepción han sido expulsados del útero, ya no hay dolor, el sangrado es escaso y se ha vuelto a cerrar el cuello uterino. No suele requerir tratamiento alguno.

Aborto incompleto

Cuando no se expulsa por completo el contenido del útero después de la muerte fetal. Requiere tratamiento médico para eliminar los restos que pudieran haber quedado y así evitar hemorragias o infecciones, que suponen un verdadero riesgo para la madre. Un aborto incompleto podría derivar en un aborto séptico si se infectara el tejido fetal o placentario que permanecen en el útero.

Aborto diferido o retenido

Cuando muere el embrión pero la mujer no logra eliminar el saco gestacional durante varias semanas o incluso meses. Ocurre normalmente entre las semanas 8 y 12, desaparecen poco a poco los síntomas de embarazo, el útero deja de crecer y las pruebas de embarazo se vuelven negativas aproximadamente 10 días después de la muerte fetal. Requiere tratamiento (legrado) para eliminar el contenido del útero.

Aborto por óvulo detenido

Cuando el aborto es tan precoz que el óvulo ha sido fecundado pero el tejido fetal definido no alcanzó a formarse. No necesita ningún tratamiento y se elimina con la menstruación, la mayoría de las veces pasando desapercibido.

Abortos de repetición

Los abortos de repetición o abortos recurrentes son los que ocurren de manera consecutiva tres veces o más. Hasta ese punto no se considera que pueda haber algún problema para concebir. En ese caso, sería recomendable recurrir a un estudio genético para descartar alteraciones cromosómicas. De cualquier modo, la mayoría de los abortos no son recurrentes, por lo que el pronóstico para el próximo embarazo es bueno. Haber tenido un aborto no significa que esto volverá a suceder.

11 jun. 2013

Nuestra tercera estrella

El aborto del pasado diciembre fue una malísima experiencia, y muy doloroso. A pesar de todo, y de haber perdido nueestro bebé, empezamos a buscar en cuanto pasa la primera regla. A primeros de mayo tenemos el positivo, y esta vez nos tomamos con más cautela el ir dando la noticia todo el mundo. Nos hace muchísima ilusión este positivo, como todos los positivos anteriores, pero nos lo guardamos sólo para nosotros y los más allegados.

Nos vamos de viaje a ver a la abuela de mi marido, en el camino vamos pensando si le daremos la noticia a la abuela o no... pero al llegar al destino comienzo a manchar. Mi mundo se derrumbar, me pongo a llorar, no puedo hablar, estoy muy nerviosa. Sólo quiero volver a Madrid para ir al hospital.

Al llegar al hospital me dicen que el embarazo está bien, estoy de 7+4, pero que debería guardar reposo absoluto. Le pido a la ginecóloga algo para poder retener el embarazo, lo que sea, ¡algo debe haber!, le pregunto por la progesterona, la heparina, todas las opciones que había leido en mil y un foros distintos en internet. Y me receta a regañadientes la progesterona, me dice que es realmente efectiva por via vaginal, pero con el manchado es mejor que la tome oral.

Llegamos a casa, me meto en la cama, me tomo la progesterona y preparo un mail para mi jefe, explicando que al día siguiente no podré ir a trabajar.

Al segundo día de estar en cama, empiezo a tener dolores de regla, y en cuestión de minutos me da un dolor muy fuerte, como si fuera un cólico, una contracción... Voy al baño, no puedo aguantar y empujo. Y cae a la maldita taza del WC mi embarazo, cae mi bebé, otra vez por la taza del WC, otra vez lo he perdido.

Vamos a urgencias y al hacerme la ecografía sorprende que no haya ningún resto de embarazo, no hay nada, lo perdí por completo en casa. Se acabó. Otra vez, esa tremenda sensación de vacío. Esa sensación de derrota, una vez más.

1 mar. 2013

Vuelta a empezar, con miedo

He pasado por un embarazo ectópico, un embarazo con final feliz, y un aborto espontáneo... Así que, por lógica, el próximo embarazo tiene que salir bien...

Este no me quiere, este me quiere, este no me quiere... ¡este me quiere!

Sé que es una chorrada, pero me tranquiliza pensar que una enorme margarita me diga que ésta será la buena...

1 feb. 2013

¿Qué es un aborto espontáneo?

El aborto espontáneo o aborto natural es la pérdida de un embrión o feto por causas no provocadas intencionalmente. Se distingue pues del aborto inducido. El término sólo se aplica estrictamente cuando dicha pérdida se produce antes de la semana 20 del embarazo, denominándose a partir de ese momento parto prematuro. A su vez el aborto se puede subdividir en temprano (antes de semana 12) y tardío (después de la semana 12 y hasta las 20 semanas de gestación) El aborto espontáneo puede ser retenido, cuando no se elimina nada, incompleto, cuando no se eliminan todos los productos de la gestación, o completo cuando todo es eliminado por completo.

Causas

La causa más frecuente es la muerte fetal por anomalías congénitas del feto, frecuentemente genéticas, en especial las trisomías autosómicas (no sexuales). En otros casos se debe a anormalidades del tracto reproductivo, o a enfermedades sistémicas de la madre (diabetes, nefritis, traumatismos graves), o enfermedades infecciosas (Mal de Chagas, toxoplasmosis, brucelosis, sífilis, listeriosis, hepatitis B, sida).

Frecuencia

La tasa natural de fracaso de las gestaciones es muy elevada, aunque la mayor parte ocurre en las primeras semanas y en la mayor parte de los casos la madre no llega a enterarse. Se estima que uno de cada cinco embarazos detectados terminan por aborto espontáneo en las primeras semanas. La cifra aumenta a más del 30% en estudios de mujeres embarazadas cuyos niveles de la hormona gonadotropina coriónica humana ha descendido después de haber confirmado el embarazo. Cuando una mujer aborta espontáneamente en tres o más ocasiones de forma consecutiva, se llama aborto de repetición. Las causas pueden ser genéticas en un 50% de los casos, el síndrome antifosfolípido en el 15% y otros motivos como alteraciones uterinas y trombofilias. Entre los factores de riesgo comprobados están la edad elevada, las enfermedades sistémicas y la ocurrencia previa repetida de abortos espontáneos.

Síntomas y signos

Los síntomas — es decir, signos percibidos por la propia paciente — más frecuentes son el dolor abdominal de tipo cólico o en la región lumbar; la hemorragia vaginal acompañada o no de dolores cólicos abdominales o la emisión de materia sólida tisular o de coágulos por la vagina. Por otra parte algunos de estos signos son frecuentes durante los primeros meses de la gestación sin que tengan que ir necesariamente seguidos de aborto. Existen signos médicos que pueden permitir al especialista detectar una situación de riesgo de aborto.

Tratamiento

Una vez observados signos de riesgo la recomendación suele ser de restringir ciertas formas de actividad, o incluso un reposo completo. Igualmente suele recomendarse en esos casos la abstinencia sexual. Sin embargo, hay estudios que dicen que el reposo no tiene efectos beneficiosos y que debería dejarse a elección de la paciente. Si el aborto se produce, suelen presentarse signos evidentes, primero en forma de una reducción de los signos del embarazo, pero también por secreciones vaginales anormales, las cuales deben ser evaluadas, también para saber si el aborto es completo o no. Si el aborto no se completa en un plazo de pocas semanas, se requerirá cirugía para completarlo artificialmente. La cirugía puede sustituirse por un tratamiento con medicamentos, pero los efectos secundarios y el riesgo de que la evacuación no se complete, obligando finalmente a recurrir a la cirugía, hace que esta opción no sea siempre preferible. Los efectos de un aborto espontáneo suelen desaparecer volviendo al ciclo menstrual normal y a una probabilidad normal de embarazo, aunque suele recomendarse una moratoria de uno o dos ciclos antes de volver a intentarlo.

Prevención

Las posibilidades de aborto espontáneo pueden limitarse mucho con una atención especial por parte de la madre y una vigilancia médica acentuada, especialmente si dependen de limitaciones físicas de la madre. El riesgo asociado a enfermedades sistémicas se combate tratándolas antes del eventual embarazo y vigilando el estado de la madre durante éste.